viernes, 24 de agosto de 2018

RECUENTO DEL RECORRIDO DE LOS SOCIOPRODUCTIVOS INSPECCIONANDO PRECIOS EN LA AV. SAN MARTÍN



Nos reunimos el viernes 24 de agosto a la 11:30 am en el Infocentro del Bloque 1, El Silencio, tres horas antes de la marcha del eje comunal número 4.  A la 1:00 pm partimos después de poner en concierto pancartas de los productivos, eslóganes, banderas y el material legal a esgrimir contra los comercios que pudieran estar incurriendo en ilícitos.  Agradecemos al Infocentro su espacio para reunirnos durante una hora.


Entre el Bloque 1 de El Silencio y Farmatodo-Maternidad (exclusivamente por la Av. San Martín) pasamos revista a una veintena de comercios, algunos a derecho, otros bachaqueando.

No visitamos ni Unicasa ni Promarca, por ser comercios grandes y por ser materia fiscalizadora a criterio del Equipo Político Parroquial. 

Dichos comercios fueron luego visitados por el grueso de la marcha del Eje Comunal 4, centena de gentes de La Vega, El Paraíso y San Juan, y fueron conminados a bajar sus precios y a dejar de bachaquear.  Les vocearon "¡Aquí están, estos son los que roban la Nación!"

Nos reunimos para la tarea: activadores y productivos de Artigas (CLP 1), El Calvario (CLP 10), Centro (CLP 6) y Capuchinos (CLP 4).

Visitamos aproximadamente veinte comercios, y fuimos vigilantes de los precios, de las ventas que realizaban, instruyendo a los propietarios sobre la ley y realizando agitación y propaganda.  Les pedimos que: (1) publiquen los precios de sus productos, (2) los concuerden con el precio regulado, (3) emitan facturas.

Jornada exitosa, productiva y patria.

Camero
Activación productiva parroquia San Juan - PSUV

  

REVOLUCIÓN Y MUERTE DEL DÓLAR

Hay una anécdota que cuenta que Simón Bolívar en 1812, cuando el terremoto en Caracas, le zampó un sablazo a un cura que lo hostigaba con que era un hijo del demonio por andar revirtiendo órdenes establecidas por Dios, léase el poder monárquico.

En 1999 (15 de diciembre), cuando el huracán Hugo Chávez promovió e hizo aprobar con el 71% de la votación el segundo referéndum constitucional, ocurrió la Tragedia de Vargas, como se le conoce a la vaguada arrasante.

El 20 de agosto de 2018, justo cuando se implementa oficialmente el Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica, estando Diosdado Cabello hablándole a una concentración de apoyo ante el Palacio de Miraflores, tiembla.  Se mueve Caracas.  Un sismo lejano en Yaguaraparo, estado Sucre, mueve la corteza terrestre con una medición en escala de Richter superior a 6.

Signos que parecen bautizar cambios, vistos acomodaticiamente por cada posición política como señal del cielo o del infierno, según ideología.  ¡Señales, señales!  Los idus de marzo para anunciar la muerte de César (entre romanos); el vuelo de un pájaro que presagia buen augurio (entre griegos); una bendición o una simple bendición (entre el pueblo llano).

Las redes sociales enloquecieron.  Reverdecieron con sarcasmos, maldiciones, apremios, odios, miedos.  Los intelectuales monárquicos hicieron el amago de emigrar hacia estadios nostradámicos para vaticinar el fin de la Venezuela chavista.

Pero… ¡nada más lejos de la verdad!

Los intelectuales de la izquierda, los chavistas, los bolivarianos, los hombres sencillos de corazón socialista, hicieron el amago de tomar el sable de nuevo y buscarse un cura para estamparle un segundo peinillazo, espetándole: ¡Si la Naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca!

¡Ese era Bolívar!  Es lo que es el pueblo de hoy.  Un hombre de lucha y victoria perseverante. Resistencia.   Es lo que es quien escribe, un convencido amante de la Venezuela como se la pinte la derecha enloquecida.  Uno que no se irá jamás de su patria mientras la derecha ataque la esperanza de cambiar hacia el hemisferio izquierdo de la vida, del planeta: humanismo, libertad, igualdad, equidad…  ¡Qué puede importar que los monárquicos suelten gritos histéricos de burlas, espumas de odio y otras visceralidades!

En efecto: hay un cambio hoy a ser señalado por los indicios de la vida, del mundo, del planeta tierra, no solamente de Venezuela.  Es una nueva era, económica y política, social por tanto.  Es la muerte del dólar en Venezuela.  Su desmontaje.  Su velatorio.

Por señales más pequeñas otros países fueron barridos.  Gadafi en Libia intentó hacer el dinar lo que completamente acaba de hacer Venezuela con el Petro-Bolívar, y sólo de pensarlo fue barrido con plomo.

Veamos: ¿y qué hizo Venezuela que defenestró al imperante dólar?  Lo quitó como referente de conversión y ancló su moneda (el bolívar, el Petro) a lo que más abunda en el país bolivariano: petróleo.  ¡Como debe ser!  Desde el "Viernes Negro" el bolívar estaba anclado a la moneda invasora.  Es el dólar ahora una puta viuda que anda por ahí, si es que esos contrasentidos semánticos son posibles.

El petro fue parido por Hugo Chávez, implementado por Nicolás Maduro y será defendido por el pueblo, el pueblo fiscalizador en la calle.  Si cada quien hizo su trabajo, ¿por qué el pueblo organizado no iría a hacer el suyo para defender un programa que lo recupera y reivindica, por más que curas viola-niños pongan sus gritos en el cielo y adversarios políticos de ambiguas sexualidades chillen como innominadas especies en celo?  ¡Por más que vates y sesudos de la derecha proclamen el fin del mundo con sus señales de movimientos telúricos!