Ahora se ha verificado una ofensiva de quienes callaron el golpe del 03ENE26 para convencer a la militancia de que no hubo traición. Iris Varela, otrora radical por antonomasia, dijo que no hubo traición, sino golpe. Héctor Rodríguez explicó que está bien eso de arrastrarse ante el gringo porque Hugo Chávez dio un paso atrás cuando se sublevó, yendo luego a la cárcel. Diosdado Cabello tomó las cámaras de televisión para perpetrar la traición de hundir a un antiguo aliado como Alex Saab. Habrá que suponer que Lina Ron, de estar viva, habría también dicho que es estratégico eso de entretener al tigre con el país para luego recuperar el hueso.
De los Rodríguez no se hable. Es historia arremolinada contra los árboles. La femenina dice que está allí para salvar al país de caer en las garras de María Corina Machado, aunque su gestión siga el paso de la agenda opositora en su programa de gobierno. El masculino, por su lado, ejerce hipnosis sobre una Asamblea Nacional que, literalmente, ha “ganado” el norte.
Todos, al unísono, de descuidarse el escucha, podrían intentar convencerlo de que Chávez habría hecho lo mismo de estar vivo. Qué fue retórico eso de llamar a los norteños “gringos de mierda” y de ofrecer unos cojones de los que careció siempre. Podrían proponer, además, que Salvador Allende fue un estúpido cuando se inmoló y que la victoria de Vietnam sobre los Estados Unidos es una ficción tan cuestionable como el viaje a la luna canturreado por los embusteros. Nadie diga nada de Irán: ahora todos coinciden en que le ha hecho frente al invasor porque era una superpotencia escondida, con cojones, en nada parecido a Venezuela, un pobre país recogelatas y eunuco, de paso, con un Simón Bolívar muerto.
En la fábula “La zorra con la cola cortada”, de Esopo, la pobre miserable reúne a sus compañeras para convencerlas de que tener cola es un estorbo y que lo mejor es amputársela. La verdad es que, para aliviar el peso de su vergüenza por la nueva apariencia, intentó que todos los demás se igualaran a ella.
Nicmer Evans, un politólogo, dice que antes del 03ENE26, Jorge Rodríguez y su hermana, además de Cabello, fueron convocados por los Estados Unidos a una reunión, sin que se les avisara de que habían sido invitados los demás. El tema a abordar fue la transición. Otra fuente que circula dice que fue el poder económico relacionado con los Estados Unidos el que desplazó la preferencia de Cabello hacia Delcy, recomendándola como “manejable” para suceder a Nicolás Maduro.
¿Qué se puede hacer si alguien decide ser traidor y arrastrado por la historia? La genética actual dice que la cobardía se explica por la presencia de un gen en tales engendros. Vivir plenamente una condición natural tiene que ser una explosión de libertad. La filosofía tradicional china dice que no hay problema con la felicidad de un asesino si no siente remordimiento.
No se quiera, pues, que todos los demás sean libres y traidores como la naturaleza se los demanda a ellos. Estas personas están cometiendo el error histórico de divorciarse de la militancia férrea de cara a un futuro electoral. Y ya se sabe: tal militancia es una columna ideológica que no puede ser doblegada. Es la izquierda


