viernes, 28 de marzo de 2025

EL “IMBÉCIL” DE MARCO RUBIO COLOCA UN PIE IMPERIAL SOBRE EL ESEQUIBO

Se prepara el despojo territorial contra Venezuela, el robo del siglo. El Esequibo, con sus 160 mil Km² minados de estratégicos minerales para el desarrollo de cualquier país del mundo, está más que en picota: está siendo tomado progresivamente por Guyana. De hecho, Guyana extrae 250 mil barriles diarios de petróleo de la zona en litigio y ya lo catapultan como el país con más reservas per cápita del mundo. Es decir, en medio de un leonino coro de poderosos aliados para explotar las riquezas, ese país cuenta como suyo lo que no es para proyectar su desarrollo nacional y pagar apoyos.
En franco desconocimiento del Acuerdo de Ginebra de 1966 (la instancia de derecho civilizado más formal y legítima para zanjar el diferendo), en medio de un convulso momento histórico de irrespeto a la institucionalidad mundial, Irfaan Ali, presidente guyanés, juega su audaz carta de apropiamiento del territorio. Lo toma, lo explota y lo ofrece a países como Estados Unidos e Inglaterra para sofocar el precio de enfrentar a Venezuela.
Cual pirata, utiliza plataformas y laboratorios móviles de la ExxonMobil para el robo, transnacional petrolera a quien licenció. Así, recientemente, con semejante adecuación, tuvo que huir de una zona marina donde perforaban y extraían hidrocarburos varios barcos y un buque Flotante de Producción, Almacenamiento y Descarga (FPSO) ante la presencia de un patrullero de la Guardia Costera venezolana. Vengativo, prometió desquite y amenazó a Venezuela con invitar al Secretario de Estado gringo, Marco Rubio, como su padrino de pelea.
Y Rubio se presentó, en efecto. Anda de gira en el Caribe para desmedrar a Venezuela respecto de sus vecinos. Inmediatamente anunció ejercicios militares de su país con Guyana, especificando que el crucero de la Marina de USS Normandy acompañaría al patrullero guyanés Shahoud. Dijo a Venezuela que "Si atacaran a Guyana o a ExxonMobil o algo así, sería un día muy malo". Desde Caracas, Nicolás Maduro, presidente bolivariano, lo llamó "imbécil".
En otras palabras, por la fuerza se entroniza el robo, pues, imperialmente, como ya ocurrió en 1899 con el Laudo Arbitral de Paris. Guyana rifa una soberanía que no le pertenece y los colonialistas gringos se apresuran a participar en la rapiña con obvios intereses. Y, como de apadrinamiento se trata, hay expectación sobre la respuesta venezolana y la efectividad defensiva de sus alianzas.

miércoles, 26 de marzo de 2025

TEMOR Y ASEDIO CONTRA VENEZUELA

Inmigrantes, sanciones, Tren de Aragua, aranceles al petróleo y traiciones patrias son las líneas temáticas de ataque contra Venezuela, todas con motor propulsor desde los Estados Unidos. Júzguese si Venezuela no es un país de tremebunda importancia y preocupación para el mundo, especialmente para aquellos que se la quieren apropiar con sus enormes reservas de petróleo y oro, sin ánimo de compartir con nadie. Es como si se dijera, para justificar tantas líneas de ataque contra un pueblo, que quien lo controle gana la guerra.
Y es que el mundo ha estado en perenne guerra desde su fundación. Como se sabe, un permanente trajinar por la vida, el pan, el dinero, el confort, los metales preciosos y, especialmente, los egos atrabiliarios y vanidosos, concretados en imperios. Tal es la historia. Algunos países como China, India, Rusia, Irán, etc., comercian con Venezuela en términos amistosos para hacerse con los rubros de su interés; otros, como Estados Unidos y algunas naciones europeas, lo hacen también, pero en términos de fuerza y propiedad, como si sintieran que el país bolivariano les pertenece y navegaran todavía las aguas de la época de la Conquista.
Acaba Donald Trump de decretar aranceles del 25% contra aquellos que le compren petróleo a Venezuela, logrando amilanar, por ahora, a grandes compradores como China (500 mil barriles diarios) e India (70 mil). Previamente había Trump ordenado el retiro de Chevron del país, abortando una producción de 250 mil barriles diarios. Marco Rubio, el Secretario de Estado estadounidense, por su lado, anda en una gira por el Caribe con el férreo propósito de contener la influencia y comercio de Venezuela en la región, y de aquellos sus aliados, como China y Rusia. Los gringos tienen el franco propósito de destruir Petrocaribe, un mecanismo solidario de ventas venezolanas a sus vecinos.
Se le aplican cientos de sanciones, sus inmigrantes son secuestrados, se le acusa de invasión a Estados Unidos con el Tren de Aragua y la traición política es un lastre en el desarrollo nacional. Sin duda, Venezuela y su modelo socialista ha de ser un país heroico para resistir tanto apedreamiento y generar tanto temor y preocupación. ¿A qué se le teme tan delirantemente? Si el socialismo es un modelo de quiebra segura, ¿por qué combatirlo si lo buscado es arruinar la patria de Simón Bolívar?