El miedo que se esconde detrás de una repentina actitud de negociación.
Donald Trump afirmó querer negociar el fin de la guerra con Irán. Lo dijo a su inconfundible manera de proyectar en otros lo que él, desesperadamente, necesita. Con el mayor descaro, soltó: “El decadente Irán quiere llegar a un acuerdo de paz rápido y a toda costa”. Pero detrás de esta proyección, que en psicología se llama transferencia, se esconde una verdad tenebrosa: el estrecho de Ormuz está cerrado, Irán no cae, el diésel se disparó a 6 dólares por galón y el 3 de noviembre se celebran las elecciones legislativas. Trump luce perdido, casi fuera del poder. ¿Quién necesita qué? ¡Cunde el pánico!
La política no es para la roca dura de la altivez. Con frecuencia, requiere la modestia de recular. E Irán está por sacarle una súplica a Trump. Apreciaría tu comentario. Sígueme para más verdades. Busca mi blog Animal Político, que cumple 20 años.


No hay comentarios:
Publicar un comentario