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martes, 17 de abril de 2012

Oswaldo Guillén, de burro con plata a inteligente pobre

Guillén y libertad de expresión Oswaldo Guillén, otrora jugador de los Tiburones de La Guaira en Venezuela, campocorto defensivo extraordinario en las grandes ligas, novato del año 1985 y ahora mánager campeón mundial 2005 con los Marlins de Florida, amaneció el 2012 escribiendo en su cuenta Twitter lo que sigue (10 enero):  “[...] prefiero ser burro con plata que inteligente pelando”, contestando así a la recriminación de un internauta ante su comisión de errores ortográficos en tweets anteriores.¹

Jamás imaginó que pronunciaba unas palabras que lo condenarían y una verdad tan poderosa para su persona que lo obligarían a defender su semántica a rajatabla, aun humillantemente.

Tres meses después diría en una entrevista de la revista Time lo que hoy lo tiene sumido en un escándalo y lo arrincona a aferrarse a sus palabras primeras del Twitter:  “I love Fidel Castro” ─sustentándolo en argumentación, además─: "Yo respeto a Fidel Castro. ¿Sabes por qué? Mucha gente ha tratado de matar a Fidel Castro durante los últimos 60 años, pero ese hijo de... todavía está ahí''.

Y ahora, dado el efecto escandaloso de tales palabras en un estado de los EEUU donde han hecho vida los furibundos anticastristas que han sido, con descendencias generacionales y otros arraigos, se encuentra ante el dilema de ser realmente el burro que él mismo pintó o morir social y laboralmente como un ciudadano común estadounidense más, uno de esos de la crisis, sin empleo y marginado, y, de paso, sin gran brillo de inteligencia, contrario a lo que cabría esperar de su propia definición de pelabolas.  Burro y sin plata.

Por supuesto, es un modo de decir las cosas.  Guillén no es precisamente un ciudadano corriente estadounidense, mucho menos venezolano.  Es el mánager de una empresa de beisbol campeona mundial y tendrá su dinerillo atesorado, lo cual siempre hará la diferencia entre un burro y un pobre inteligente.  Dispondrá siempre de la opción de vivir holgadamente tanto si lo decide en los EEUU como en Venezuela, su país natal.

Pero la desgracia de Guillén es que, viva donde viva, como burro con plata o sin ella, lo hará sin mucho brillo de inteligencia, porque no es precisamente muy inteligente que digamos quien arrastrar se deja por la pasión de su lengua y no valora el impacto de sus palabras; y, peor aun, si se ve obligado a recogerlas humillantemente como lo tuvo que hacer en público ante el morbo expectante de los anticastristas mayameros.  Son extensos los adagios sobre las palabras, el silencio y la sabiduría, y ello conlleva a no mencionar uno aquí, pudiendo usted mismo, amigo lector, recitar el suyo.

El asunto es que el propietario de los Marlins de Florida, Jeffrey Loria, le ordenó hacer una rueda de prensa para retirar sus palabras, so pena de obligarlo a renunciar como mánager e, inclusive, a los $10 millones de contrato que tiene Guillén a cuatro años.²  Orden que acató el otrora campocorto, esforzándose por enmendar sus afirmaciones, declarando:  “Sí dije lo que dije , y ha sido el error más grande de mi vida”; “Estoy aquí sobre mis rodillas, pidiendo perdón a todas las comunidades latinoamericanas”; “No lo admiro [a Fidel Castro]. Una persona que ha hecho tanto daño no tengo por qué admirar”.

Dejó claro que, en su opinión reformada, Fidel Castro es un criminal; y también, por extensión ─no pudiéndose evadir la relación y como para que no queden dudas sobre su inocencia─, que Hugo Chávez era un desconocido para él [a pesar de que estuvo en dos Aló Presidente con el mandatario venezolano y de que durante las celebraciones del mundial de beisbol 2005 gritara emocionadamente “¡Viva Chávez!”).  Sobre este último respecto, razonó:  “Soy antichavista porque trabajo para la Polar, y él es enemigo de esa empresa”, “Además, escribo en un periódico en Venezuela que es antichavista.  Antes morir que votar por la reelección de Hugo Chávez”.  “[Chávez] poquito a poco está haciendo el mismo daño a Venezuela que Fidel le hizo a Cuba”.  De paso, para regresar a Fidel y agrandar el expediente, habría que sumarle a esa rueda de prensa, como si lo estuviese declarando entonces, el recuerdo de una declaración suya que hiciera en 2008 al periodista Rick Telander en una entrevista para Men´s Journal:  “Fidel Castro. Es un toro -el poder de todo el mundo está contra él, y que él sobreviva aún, confirma que tiene poder. Su país lo apoya. A dondequiera que va, se extenderá la alfombra roja. Yo no admiro su filosofía, lo admiro a él”.

Correlativamente la gerencia del equipo publicaba el siguiente comunicado, ansiosa ya por mitigar la perjudicial aversión que empezaba a contagiar hasta a sus patrocinantes:  “No hay nada que respetar acerca de Fidel Castro. Es un brutal dictador que ha causado un dolor inimaginable por más de 50 años. Vivimos en una comunidad llena de víctimas de esa dictadura y la gente en Cuba sigue sufriendo en la actualidad''.  Simplemente, todo un expediente.

La desgracia de Guillén es que al retractarse de sus palabras pareciera haber cerrado tajantemente su huida hacia el sector de los “inteligentes” (aunque en su caso, ya por el dinero y otras condiciones borricas, no exactamente pelabola), luciendo atrapado ante el público cual uno de esos personajes de la farándula o política que alguna vez comete una burrada y se estigma para siempre (Alicia Machado, Manuel Rosales, etc).  Titánico habría sido que, como en su tiempo de jugador antiparabólico, bocaza incluido, respondiera por sus palabras y las recogiera pero para reafirmarlas, sin importarle que lo expulsaran del equipo, suerte de héroe a resultas, sin dudas. Pero Guillén ahora no es jugador, es mánager, y no abundan tanto las oportunidades para un comedido directivo como para un muchacho campocorto aun deslenguado.  Además, promedia ya los cuarenta, década fisiológica de la vida en que los humanos se hacen temblorosamente conservadores y hasta cobardes.

El aspecto más temible de su desgracia es que su retractación no parece augurarle la magia del perdón que sigue a una convencional pedida de disculpas:  la intolerancia anticastrista se ha arremolinado concentrándose en pedir su cabeza, manifestando que la pena de cinco juegos de suspensión y sin paga es insuficiente para castigar la odiada catadura del mirandino, sugiriendo que estaría mejor fuera del beisbol.  Y ello sin contar, allende el Atlántico, que en su país natal y en Cuba tanto los respectivos chavistas (5 millones 700 mil venezolanos constituyen el voto duro chavista) como castristas no lo celebrarán seguramente sin antes enarcar la frente; ni tampoco el bando hacia el cual se posicionó tan esperanzadoramente, porque para nadie huele bien ─ni siquiera para la derecha política─ quien no es capaz de sostener principio alguno personal.

Y tal es el cuadro, Guillén y su historia, cuando la política y el deporte (el odio y la virtud) se funden en una sola charada.

A continuación, para un mayor sopesamiento del alcance de las palabras de Oswaldo Guillén, se presenta una mínima cronología de la intolerancia política que caracteriza a los sectores del estado de Florida (Miami) donde florece y arraiga el anticastrismo desorbitado (las frases entrecomilladas son tomadas del artículo de Jefferson Morley:  “Tuvo suerte Ozzie Guillén: Terroristas de Miami no le pusieron una bomba”):³

La intolerancia en Miami:

1975:  “un hombre cubano-americano fue asesinado después de defender relaciones más estrechas con la Cuba de Castro”

1978:  “a un locutor anticastrista de radio le volaron las piernas con un coche bomba porque se atrevió a criticar a sus compañeros de exilio que recurrían a la violencia”

En 1983:  “la sede en la Pequeña Habana de un banco de Miami, fue bombardeada porque uno de sus ejecutivos había negociado con el gobierno de Castro para la liberación a 3.600 presos políticos”

1997-8: Marge Schott, quien fuera propietaria de los Rojos de Cincinnati, fue expulsada durante dos años por decir:  “Adolfo Hitler fue muy bueno al comienzo de su gobierno, e hizo grandes cosas”.

1998:  “una amenaza de bomba vació una sala de conciertos durante una actuación de Compay Segundo, un músico de 91 años de edad, famoso por la película ‘The Buena Vista Social Club”

1994:  “Human Rights Watch reportó el lamentable estado de la libertad de expresión en Miami y llegó a la conclusión de que la ciudad está “dominada por fuerzas ferozmente anti-comunistas que se oponen firmemente a los puntos de vista contrarios”.

 

Anexo:

Vea a una suerte de terna de jueces políticos condenando a la figura deportiva de Guillén.  Vale resaltar las declaraciones de la Secretaria Nacional Adjunta del Directorio Democrático hacia el minuto quinto, recomendando que si en Miami alguien simpatiza por Castro o Chávez debe irse a Cuba o Venezuela [Barinas], respectivamente.  Vea, también, hacia el minuto séptimo del video, a un Comisionado de Miama recomendando su expulsión del equipo Marlins de Florida.

 

Y vea al propio Guillén pidiendo disculpas “de rodillas”, en una penosa rueda de prensa.

 

Ya su caso rueda al ritmo de reggaeton, cantando “Mira, Guillén,/ cuando tú hables en Miami / tienes que pensarlo bien/ porque viene la aplanadora / y a ti te aplasta también”

 

 Notas:

¹ La periodista Milagros Socorro recoge la trama en el siguiente artículo:  “El burro con plata” [en línea]. – Milagros Socorro. -   16 ene 2012. - [3 pantallas]. - http://milagrossocorro.com/el-burro-con-plata/. - [Consulta:  17 abr 2012].
² Juan Vené:  “Loria amenazó a Ozzie con obligarlo a renunciar”. – En su columna En la Pelota. – En:  Últimas Noticias. - (2012) abr 12; p. 34.
³  Jefferson Morley:  “Tuvo suerte Ozzie Guillén: Terroristas de Miami no le pusieron una bomba” [en línea]. – Aporrea.org. – 11 abr 2012. - [pantallas varias]. – El artículo a su vez es fragmento de otro publicado en http://www.salon.com/, Washington. -  http://www.aporrea.org/venezuelaexterior/n202777.html. - [Consulta:  16 abr 2012].

 

jueves, 12 de abril de 2012

Cumbre de las Américas para hablar sobre la vida en Marte

A ver..., ¿cómo se entiende?  Si existe una organización nacional o multinacional, sea un gremio de Consejos Comunales, pongamos por caso, o una UNASUR o Cumbre de las Américas, se supone será para tratar logros o problemáticas propios.  ¿Es de lógica, no?

Así, hablando en más pequeño, hay clubes o grupos que canalizan las pasiones y los intereses particulares de sus miembros, de la gente común que gusta del ajedrez, por ejemplo, o coleccionar insectos.  Se tratará siempre de un espacio para sumar experiencias, discutirlas, sumar unidades y crecer en un alma común para hacer avanzar el mundo en el aspecto específico de la organización que agremia.

Es posible que está últimas palabras sean una definición rasera para cualquier organización positivista, aunque pueda aplicarse también para efectos contrarios, retrógrados, como una organización nazista o cualquier otra bellaca que se ofrezca a la imaginación.

El asunto es que, en cualquier caso, en las organizaciones se habla de ellas, de lo que es de interés para sí, de problemas, placeres o preocupaciones de sus miembros; no de otra cosa, por más frívola o cínica que pueda resultar una agrupación cualquiera.  Es difícil encontrar una que no hable de su propia humanidad, capacidades o espacios conocidos, de sus miembros; de su propia materia, para reabundar. ¿Imposible?  Y nunca será razonable fundar una organización para hablar de lo que no importa, que no sea del dominio, interés o dolencia de sus miembros.  ¿Caramba, se entiende?  ¿Un grupo de maquilladores hablando de coleópteros sería una ilustración adecuada?

Pasa que un grupo de ratones se agremie para hablar de los gatos, algo que en apariencia puede parecer un tema alienado, fuera del conocimiento y manejo de su especie, pero que interesa tratar desde el mismo momento en que a la genética felina le da por almorzar roedores, amenazando su existencia.  O pasa ejemplificar también con el famoso Club de Bilderberg, habitáculo de millonarios, donde se puede calcular cómo exterminar humanidades para aumentar ganancias; o con el FMI, donde últimamente se reflexiona sobré cómo la alta esperanza de vida humana es una carga tanto para los Estados capitalistas como amos del mundo, obligados a tolerar a una pila de viejos con pensiones y otros beneficios sociales.

Valen estos últimos ejemplos para clarificar que la ausencia de ética y la presencia de cinismo no son condicionantes para que se pierda la perspectiva de hablar de lo que es común en los integrantes de un gremio.

Pero este sentido común no alcanza con su baño a la inminente VI Cumbre de las Américas que se celebrará el 14 y 15 de abril del año en curso en Cartagena de Indias, Colombia.  Allí no se hablará, según declaraciones, ni de la soberanía de las Islas Malvinas ─tema político lacerante hoy, con recuerdos de guerra─ ni de Cuba, país bloqueado por uno de los miembros de la cumbre y excluido de la cita loca ─la locura sería el único condicionante para no hablar de lo que atañe hablar.  O si se habla, para ser más consonos con las expresiones oficiales, hay el ánimo pregonado de no referir la conversación en la declaración final de la reunión.

En el sitio WEB Cumbre de las Américas se lee como declaración:

Las Cumbres de las Américas reúnen a los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados Miembros del Hemisferio para debatir sobre aspectos políticos compartidos, afirmar valores comunes y comprometerse a acciones concertadas a nivel nacional y regional con el fin de hacer frente a desafíos presentes y futuros que enfrentan los países de las Américas

O, también, en la enciclopedia Wikipedia se lee, más tajantemente:

La Cumbre de las Américas es una reunión de jefes de estado y de gobiernos de América, auspiciada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) y celebrada en alguna ciudad del continente con el objetivo de formar una estrategia común para resolver los problemas de la zona.² (la cursiva es de quien escribe).

Luego de lo cual, es decir, después de la lectura, aflora en los labios del lector una conmiserable sonrisa.  ¿Cumbre de las Américas para hablar de qué?  ”Qué alguien me diga”, reza la canción del salsero Gilberto Santa Rosa; o, también, “Esta risa no es de locos”, de otro salsero, Héctor Lavoe.

Para hablar sandeces ─tienta responder─, paja castellana, aunque intervengan humores ingleses, franceses o angloparlantes; pero universal es conocido que la paja es un sentimiento de vacio inteplanetario.

¿No se enmarca la soberanía de las Islas Malvinas o el problema del bloqueo político y exclusión de Cuba dentro del compás de los intereses de los países participantes?  ¿O es que se trata de un cónclave para hablar de lo que no es, es decir, de la nave de los locos de la América del siglo XXI, o para escenificar de una manera inédita aún una de las versiones del mundo al revés medieval, donde el vacío y la locura son los protagonistas? Al parecer...

La Cumbre de las Américas, por lo dicho, por su vacío o llenura de paja, es espuria.  Concita el encuentro de dos bloques geopolíticos (Norteamérica y Suramérica) para tratar aspectos de interés sólo de uno de ellos.  Véase claro:  con la exclusión de México, el lado norteamericano utiliza la formalidad de la reunión para exponerle al otro una propuesta de colonización y explotación.  Si usted se da un paseíto rápido por los antecedentes fundacionales de la cumbre, descubrirá que nació como propulsora del Área de Libre Comercio de Américas (ALCA), conocido y pérfido mecanismo de imposición de prácticas comerciales por parte de los más poderosos hacia los más débiles.   Mecanismo que ha probado hidalguía y efectividad devastadoras sobre países de Centroamérica y México, siempre en favor de la conveniencia de un miembro que huelga nombrar.  Por cierto, hay que acotar que Colombia, la sede este año, parece ser el último país que se muere por firmar uno de esos llamados tratados de libre comercio con los depredadores.

De manera que el evento tiene sentido sólo para una de las partes, en este caso para el depredador que maquina con espejitos cómo encantar y someter a su contraparte, la presa.  Esa parte sí que viene a discutir asuntos de su interés, y para ella el evento sí posee cuotas racionales de sentido común, en nada alusivas a ninguna nave de locos o mundos al revés mencionados anteriormente.  Y no es raro ya que a este nivel del discurso no se hable de miembros para aludir a algunos integrantes del grupo, como debe corresponder a un concilio, sino de partes, víctimas o depredados.

La otra parte, por su parte, no se sabe para qué concurre.  ¿Lo sabe usted?  ¿Dirá que para acercar sendos bloques geopolíticos y fomentar las buenas relaciones, además de otras pajas de la jerga diplomática?  ¡Pssssi!  Digámoslo de una mala vez:  concurre para virtualizar una reunión loca donde sus expectativas no se cubren y en la que sus temas de interés no se tratan, y para hablar, ¡esto sí con seguridad!, de coleópteros o sobre manchas solares.  Tal es el sinsentido de la Cumbre de las Américas para Suramérica...; a menos que el interés se justifique como en el caso de los ratones respecto del gato, comentado arriba...

Pero hasta eso sería revolucionario y elevado para los países suramericanos, actitudes dignas que no se han concretado en el seno de las reuniones que han sido.  Suramérica, Latinoamérica, para no dejar a nadie por fuera, concurre a la cita para dar fe de su avanzada locura y triste actitud de colonia:  para discutir lo que denunciamos, el tema y posición del otro, o de cómo el gato puede más eficientemente engullirla en forma de ratones.  ¡Esto sí que es un mundo al revés de la época contemporánea!

Si los gobiernos suramericanos quisiesen ser dignos y cónsonos con la responsabilidad de velar por el interés de sus pueblos, esta reunión de hoy de las Américas debiera ser la última; y decir “'¡No, no más abuso a la inteligencia humana ni más escarnio sobre nuestras vidas!”

El presidente Hugo Chávez, que ha propalado una certera frase en las reuniones de esta índole donde ha asistido (“los gobiernos andan de cumbre en cumbre y los pueblos de barranco en barranco”) confirma que asistirá por unas horas al evento de Cartagena.  Se espera que sea para dinamitar de una buena vez el ánimo rastrero de seguir prestándose para escenificar reuniones insólitas como las de este tipo en nuestras tierras.  Se espera que pongalos puntos sobre las letras en el tema de la Cuba excluida (por una de las partes miembros) y de las Islas Malvinas.  “¿De qué vamos a hablar, pues ─ya se le oye decir─, de los cráteres de la luna o de la kriptonita en una reunión sobre Suramérica, América Latina, Indoamérica, Centroamérica, en fin, las Américas? ¡Hablemos de nosotros!”

Y asiste Chávez por dos razones (si es que lo hace):  una de compromiso político, por no dejar colgando su esfuerzo de aproximación con Juan Manuel Santos, de Colombia (su “nuevo” amigo); y la otra por aquello de combatir al enemigo con sus propias armas, con los derechos de palabra en sus propias reuniones:  no se puede combatir la indignidad de una organización si no se acude a ella para ejercer en el derecho de palabra su denuncia.

 

Notas:

¹ Cumbre de las Américas {en línea]. - OEA, actualización 5 abr 2012. -  http://www.summit-americas.org/defaults.htm. - [Consulta:  12 abr 2012].

² “Cumbre de las Américas” [en línea]. – En: Wikipedia. – Actualización 11 abr 2012. – [Pantalla 1]. -   http://es.wikipedia.org/wiki/Cumbre_de_las_Am%C3%A9ricas. - [Consulta:  12 abr 2012].