domingo, 19 de abril de 2015

Nanocuentos en tiempos de invasión

Cerrado el capítulo, derrotado Obama por todos lados respecto de su ataque a Venezuela, les presento 37 tuits que, en la coyuntura del decreto de Obama, publiqué a modo de combate político.  El tema es la invasión militar a Venezuela, imaginación sobre el hipotético comportamiento de esos seres adversos al gobierno; y su temática, básicamente, apunta a resaltar el antivalor de la traición patria que mucho opositor (en los tuits “escuacas”) no tiene empacho en manifestar.  Pueden leerse históricamente en mi cuenta @AnimalPolis.  Si no pensamientos, son especies de pequeñísimos cuentos, tan así que nanopartículas que esbozan o relatan.

 

El opositor leyó la noticia del día sobre Obama y Vzla. y en al acto sintió saltar su corazón. Dijo al quiosquero: "Deme dos. De colección"

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Y cuando el misil pasó de largo sobre el cielo de Catia directo hacia los árboles del Country Club, los escuálidos se sintieron traicionados

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─Es falsa la conspiración ─dice el escuaca apasionado─. Cualquiera puede decir cualquier cosa. Necesitamos el cadáver de Maduro para creer.

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─Tienes que entender: los gringos defienden sus intereses con la invasión ─dijo el opositor.

─¿Y nosotros, los venezolanos, no?

─¿Cuáles?

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Una bala rozó su cara y no lo pudo entender. El marine gringo le disparaba a él y le apuntaba de nuevo, a pesar de sus manitas blancas.

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Un escuaca soñaba que Maduro caía, feliz. El objeto en caída libre cada vez era más claro... De pronto, ¡pum!, despertó: marines en su casa.

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Balas iban y venían. Los chavistas habían repelido a los gringos invasores. Un escuaca, herido en el suelo, gritaba: "¡Ayuda! ¡Viva Chávez!"

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─No es cierto que Dios provea ─dice el cura─. Oremos, hermanos, como se debe por un país en transición: balas y pan los traerán los gringos

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Consolidada la invasión gringa y la IV República devuelta a su santo lugar, un escuaca publicó un aviso: "Solicito chavista para alfombrar".

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Corrió el rumor de que Cuba suspendió su acercamiento a los EEUU por el acoso a Venezuela, pero cesó la lluvia y se oyeron claras las voces.

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El día de la invasión, Suramérica rompió relaciones con los EEUU y sus presidentes hicieron una cadena humana ante los marines en La Guaira

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Los marines desembarcaron y esperaron en los sitios acordados al pueblo opositor previsto. Pero nadie fue porque ése día entregaban el Oscar

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El día de la invasión las escuacas salieron a las calles a dar la bienvenida y a recibir balas de amor gringo. Algunas lograron hijos.

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Entre la soldadesca que bajó a tierra para la toma de Miraflores estaba Raúl Sendic, Vpdte. de Uruguay, con sus lentes oscuros de democracia

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Una bala de Obama había matado al hijo de una escuaca durante el golpe. La mujer, furibunda, escarbaba en la tumba de Chávez para vengarse.

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Cuando invadieron liberaron a L. López (Pdte) y a A. Ledezma (Gdor). Entrambos idearon una nueva Peste Roja en el Cementerio Gral. del Sur

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Entre la soldadesca que bajó a tierra para la toma de Miraflores estaba  Rodolfo Nin Novoa, canciller de Uruguay, con sus DDHH violados.

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Molesto porque Venezuela resistiría a la anunciada invasión gringa, un escuaca se dejó morder más adelante por un perro para desahogarse

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El día de la elección parlamentaria fue y votó por los chavistas y cuando regresó a casa lo esperaba una citación de la embajada americana

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"Yo no jui", dijo el gringo cuando lo pillaron con el barril de petróleo entre las garras e intentando espantar rusos y chinos de Venezuela

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Un escuaca miraba esperanzado el cielo azulino de Caracas, vehemente por la mentada invasión, cuando, de pronto, un pájaro le defecó la cara

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─Y ahora Maduro provocando a los estadounidenses para que nos invadan ─dice un escuaca a otro.
─Fin de mundo ─dice el otro─ Tenemos patria

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Encaramado a un árbol, mirando a los soldados repeler, un escuaca no puede comprender cómo alguien puede morir por un país y... por él mismo

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─No hay libertad ─profirió el escuaca ya en Miami, firmando carta a favor de Obama y de la invasión─.  En Venezuela sólo se firma en contra

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Una escuaca en la plaza, como si de una votación se tratara, rompió el cuaderno de firmas contra Obama y gritó su derecho a ser otro país 

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El jefe de la oposición política venezolana, Barack Obama, fue elocuente en sus órdenes:  "Vuestro petróleo es nuestro; nuestro poder, suyo"

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Seguro de la invasión, un empresario de la alimentación prepara la publicidad de su perrarina, apta para el consumo humano y también canino

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Sufría mucho encerrado en su casa con su eslogan, el cual quería gritar al mundo: "Con mi Obama no te metas", pero la dictadura no lo dejaba

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Urge que nos pongamos de acuerdo ─dice un escuaca a otro─. Debemos sugerir a Obama cuál modelo queremos entre Irak, Libia, Siria, Afganistán 

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Arrechísimo ante tanta traba para la invasión, un escuaca decide proclamar que los restantes 20 millones son firmas tácitas en pro de Obama

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Perturbado, un escuaca acude al psiquiatra porque durante la Semana Santa disfrutó del asueto a pesar de que los EEUU no invadieron Venezuela

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Descorazonada ante el recule de la invasión a Venezuela, la oposición se dispone a guarimbear de nuevo nomás para cuquear al negro Obama

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Un par de escuacas se lamenta:
─Obama se echó para atrás.
─Si, vale. Es culpa nuestra.
─Debimos afanarnos más.
─Había que poner más muertos.

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Finalizada la Cumbre de las Américas, lejano el sueño de la invasión, apaleado Obama, escuacas se proponen pedirle perdón en nombre de Vzla.

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Cuando el escuaca salió del psiquiátrico y se topó con una Venezuela libre y sin invasión, rápidamente metió su mano en el pecho y se regresó

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Frustrado de invasión, por fin un escuaca sonrió y hasta estrechó mi mano: el borrado de Cuba de la lista terrorista abre cupo a Venezuela

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Al ver a los marines huir, ya sin posibilidad de invasión, capítulo cerrado, los escuacas les ofrecían al paso a sus hijas para consolarlos

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