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lunes, 27 de agosto de 2007

Comentario rápido sobre la inseguridad

El gobierno tiene un serio problema en la resolución de la inseguridad, urbana y extra urbana, amén de otro problema de naturaleza tan connatural o estructural de la cultura latinoamericana, como lo es la corrupción, que no lo voy a comentar aquí, donde hablamos des cosas a vuelo de pájaro. Con ello asevero que el problema es de "vieja raigambre", no este gobierno nada más, y constituye un reto para cualquier gestión que pretenda volcar la cosa pública al interés ciudadano, cualquier gobierno que aspire a cambiar de rumbo la forma socio-económica en la que vivimos.
El problema de la inseguridad es de naturaleza más asequible para atacarlo e intentar bajar su incidencia inmediata en la ciudadanía. Me refiero a su expresión formal, para no entrar en consideraciones sobre su naturaleza y origen en el contexto de una sociedad que la da a luz. Lamentablemente, mientras se soluciona el problema socio-cultural que la trae al mundo, habrá que trabajar con paños calientes, para intentar reducir su incidencia en la ciudadanía a pie, que es la más afectada.
El hampa común y el crimen organizado son sus formas conocidas por definición, y el aparataje del Estado cuenta con los cuerpos de seguridad para, de modo concertado, ejecutar una razzia que la ponga en evidencia en su flagrancia. No importa que sea preciso militarizar las ciudades. Los cuerpos de seguridad deben salvaguardar al ciudadano que trabaja positivamente para el progreso de un país y en aras de ello debe proceder con acciones preventivas y opresivas. La cuota de incomodidad que pagará la sociedad en general con uniformados por todos lados será soportable. La ley y el orden implica severidad en la implementación y ejecución de sus estatutos. Toda sociedad necesariamente debe disponer de un margen de "opresión" que le permita accionar para atacar problemas que corroan sus bases y eso, en términos de biológicos, se llama instinto de conservación.
Patrullaje, milicias urbanas, inteligencia vecinal, patrullaje inter estadal o como se le quiera denominar, constituirá una iniciativa.
Dejo este inccidente para su consideración: el día 22 de agosto del presente año un blindado se desplazaba en la autopista Charallave-Caracas. Venía custodiada por dos efectivos de la Guardia Nacional, quienes en principio de las acciones fueron atacados a tiros por dos maleante motorizados. Desde una Cherokee otros cinco atacaron al camión blindado con fusiles automáticos livianos (FAL) y como consecuencia el vehículos se estrelló, quedando ruedas arriba. No siendo suficiente con los que ya estaban, surgieron cuatro sujetos más desde una Blazer, quienes se dedicaron a incendiar al blindado con seis custodios en su interior para obligarlos abrir las puertas, hecho que no ocurrio.
Los custodios soportaron estoicamente los diez minutos de resistencia que le proporcionó su unidad de trabajo, hasta que llegaron resfuerzos.
Aunque el asalto no se consumó a cabalidad, a pesar de que los delincuentes utilizaran hasta equipos de oxicorte para sus propósitos, el hecho tuvo sus consecuencias: murio un funcionario de la Guardia Nacional, otro resultó herido, se perdió un armamento 9 milímetros y un FAL.
Lo más irónico del asunto es que el monto que iban robar no sobrepasaba los 50 millones de bolívares (dividálo entre 11 maleantes), y las pérdidas en gasto de seguridad fueron mucho más cuantiosas: el guardia, el herido, el camión destruido, el armamento.
Veáse los detalles del la noticia aquí: Juan Ramón Lugo: "Los custodios del blindado aguantaron a lo mero macho" en Ultimas Noticias. - (2.007)ago 23; p. 30.



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