domingo, 11 de enero de 2026

No se recomienda una embajada gringa.

Para algunos, el expansionismo que perfiló a los Estados Unidos como imperio empezó entre 1845 y 1846 con los despojos territoriales que hicieran a México; para otros, con su victoria ante España en 1898, cuando tomaron Filipinas y las islas Puerto Rico y Guam.
Para comentar uno de estos momentos, la toma de Texas y California, por ejemplo, dígase que la iniciaron los colonos angloamericanos. Arribaron como inmigrantes, se establecieron como colonos y a los pocos años empezaron a conspirar contra el país propietario, apoyados por personeros del anexionismo estadounidense.
Privaba entonces la doctrina del "Destino manifiesto" de los Estados Unidos, esa idea divina que los hacía dueños potenciales de todo espacio entre el Atlántico y el Pacífico en nombre de la democracia, el protestantismo y la futura cultura hollywoodense.
Los colonos entraron a la calladita, apoyados por exploradores militares anexionistas. Después se rebelaron y crearon su Bandera del Oso. Finalmente, se unieron a las tropas navales y terrestres gringas. El resto es historia: México perdió California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México, Wyoming y parte de Colorado.
Esos mismos genes colonizadores, que en su tiempo Simón Bolívar previó y posteriormente Fidel Castro y Hugo Chávez denunciaron como "armas" encapsuladas en sus nuevos formatos de guerra (las embajadas gringas), es tema que causa conmoción en Venezuela hoy.
Después de secuestrarle a su presidente, los Estados Unidos se esfuerzan por imponérsela a Venezuela mediante chantaje militar. De un lado, la presidente encargada, Delcy Rodríguez, habló de un «proceso exploratorio de carácter diplomático»; del otro, se indica que será Donald Trump quien dé la "luz verde" para la reapertura.
En cualquier caso, los «genes» ya llegaron el viernes 9 de enero para evaluar las condiciones de reinstalación. Dígase, en fin, que el tal expansionismo del "Destino Manifiesto" ya colea en Caracas.
Castro llegó a decir: «¿Saben por qué en los Estados Unidos no hay golpes de Estado? Porque allí no hay embajada de los Estados Unidos». A Chávez le costó un mundo cerrarla. En 2006 detectó que la embajada conspiraba; en 2008, corrió al embajador Patrick Duddy con la famosa frase "Váyanse al carajo, gringos de mierda"; en 2010, le negó la entrada a Larry Palmer.
Las denominó "Pentágono en Venezuela", listas para golpear y robarse el petróleo.

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